Otra de las cosas que tenía pendiente en París era tomar un café en la cafetería de Amelie Poulain, y por fin pude ir! Estaba igual que en la película... me encantó! Mientras un parte del grupo se quedó viendo cuadros en el Louvre, yo preferí perderme por el barrio de Montmartre con Jose y un amigo suyo. La verdad que a mi los cuadros no me van mucho...
Fue una pena que uno de los dos días nos llovió mucho y nos chopamos enteritos, pero bueno, hubiera sido demasiada suerte. El viaje fue "viaje chollo" porque nos salió tirado de precio y encima tuvimos la suerte que nos tuvieron que cambiar de hotel y nos tocó uno en pleno centro (al lado del arco del triunfo) y de 4 estrellas con desayuno incluido.
La verdad que fue un finde redondo, no me puedo quejar.
